La estancia en el hotel Oleo Cancun, podría ser calificada, una estancia promedio, para empezar el check in fue rápido y con un excelente servicio por parte de Julia, que era la manager de huéspedes, el servicio recibido por ella fue excelente y proactivo, ya que también me apoyó a reservar en uno de los restaurantes, una cena privada con mis acompañantes por motivo de mi cumpleaños. Por otro lado, las instalaciones del hotel en mi opinión son antiguas y les hace falta mucho mantenimiento, por ejemplo, ciertos sillones del hotel estaban sucios y en mal estado, así como también algunas paredes de mi cuarto o paredes del pasillo, tenían detalles de mantenimiento en general, creo que requiere un mantenimiento total en sus instalaciones. Otro punto importante tanto Julia como la recepcionistas ofrecieron un excelente servicio, sin embargo los meseros ya estando en el área de la alberca o de alguna Barra, si no les dabas propina te hacían un mal gesto y, por consiguiente, en tu siguiente visita te recordaban que tienes que dar propinas, pero de una forma no muy amable, por lo tanto mis invitados y yo sentíamos un comportamiento, algo hostil, siendo así, incómodo regresar a la Barra ya que no sabes si te iban a hacer algún desplante o una mala cara,es comprensible dar propinas cuando está en tus posibilidades o bien,si cargas con tu cartera en el Mar o en la alberca (que por lo general no pasa), pero no deberían de incomodar así a los huéspedes