El hotel es muy bonito y se nota que está bien cuidado. El personal fue siempre muy atento y amable, lo cual hizo la estancia aún más agradable. La alberca estaba deliciosa, con una temperatura muy cómoda que realmente se disfruta.
En cuanto a la relación costo-beneficio, no estoy completamente segura de que sea totalmente equilibrada; sin embargo, la experiencia en general fue muy buena y la pasamos muy bien.
Creo que también nos faltó aprovechar más las amenidades que ofrecen, como la fogata con bombones, las sesiones de meditación o algún masaje, lo cual probablemente habría enriquecido aún más la experiencia.
En general, es un lugar ideal para descansar y desconectarse, especialmente si se aprovechan todas las actividades que ofrece.