El hotel es pequeño pero bonito, es bastante cercano a sitios de interés, caminando pudimos visitar varios puntos de la ciudad. La habitación es de buen tamaño, lo único que hubiera preferido: dos camas king, tienen en recepción siempre, agua, café, té a disposición del huésped, el personal muy amable, sobre todo el chico de recepción que está por la tarde noche.
No hay servicio de lavandería pero muy cerca hay lavanderías a buen costo. El baño ligeramente pequeño pero no afecta demasiado. Y aunque si lo oímos (el gallo de otras opiniones), no fue molesto para nosotros.
Acudí con dos niños de 12 por lo que la alberca aunque pequeña, se agradece.