La habitación estaba muy limpia y las camas, almohadas y toallas eran cómodas; sin embargo, las toallas tenían un olor un poco extraño.
El principal inconveniente fue el calor. Al no contar con aire acondicionado, la habitación se calentaba demasiado. Considero que podrían ayudar a mitigar este problema manteniendo las ventanas cerradas antes de la llegada de los huéspedes para evitar que entre tanto calor. Al final nos proporcionaron tres ventiladores, ya que la temperatura era realmente muy alta.
Además, el contacto eléctrico de la mesa de noche no funcionaba, por lo que no pude cargar mi celular ni conectar la lámpara. También creo que, si ya invirtieron en un lugar tan agradable, sería un buen detalle colocar etiquetas en los dispensadores de shampoo y jabón corporal.
Otro punto importante es que el internet nunca funcionó. La recepcionista subió a revisar el problema y estaba convencida de que se solucionaría, pero no fue así y tampoco nos ofrecieron una alternativa.
En general, considero que, por el precio que cobran, estos aspectos básicos deberían estar resueltos. Con esas mejoras, la experiencia sería mucho mejor.