El lugar es muy bonito, amplios jardines y muchos espacios recreativos. Varias actividades buenas pero poco informadas. Algunos espacios muestran falta de mantenimiento pero en general es agradable y tiene muchísimo potencial. El personal bien en general.
La habitación que elegimos fue sencilla pero cómoda, las camas muy bien y la limpieza también. Me parece que tener un espacio para colocar la maleta, incluso en este tipo de habitación de bajo costo, mejoraría la comodidad durante la estancia para no tener todo en el suelo.
El descanso fue adecuado sin embargo, el olor a drenaje que sale de los baños es muy molesto. El agua en la regadera tarda mucho en calentar y es casi insuficiente, parece que se acaba.
La comida bien (tampoco sorprendente) pero cara y demasiado adornada. Está bien ser Gourmet pero una oferta más equilibrada evitaría que el huésped se aburra y tenga que salir a buscar algo más “común” en estancias prolongadas. Opciones infantiles también serían un gran acierto.
La alberca si está climatizada y aparentemente limpia (aunque demasiado colorada) pero deja MUCHO qué desear. El área es muy bonita y se nota que en algún momento estuvo de 10, pero hoy no tiene ni señalamientos de profundidad, el “techado” es una malla rota, la gente fuma y hace lo que quiere. No hay personal supervisando y pareciera francamente abandonada. No supieron darme el horario adecuado para uso como huésped.