Pros: El apartamento está muy bien ubicado, en la parte del casco viejo, a un paso de la playa y de los restaurantes. Es pequeñito pero bien aprovechado, lo tiene todo. El anfitrión muy amable, nos facilitó las cosas al máximo.
Pudimos llevarnos a nuestro perro, cosa que siempre se agradece
Cons: Lo más incómodo, que es un segundo piso sin ascensor; son 2 tramos y algo empinados.