El motor lobby es incómodo, no hay un espacio donde bajar maletas o niños pequeños. El departamento es espacioso y con mucha luz. Lo peor: malos olores todo el día, particularmente por la mañana, desde los drenajes de baños y cocinas. La recámara secundaria nunca se enfría con el AC. Las camas con colchones un tanto duros y deformados. Hay CERO comunicación con el anfitrión (no hay un número o línea telefónica). El día de la salida se fue la luz y se bloquearon los tres ascensores, lo que me obligó a bajar 25 pisos con maletas, cuna y dos menores de dos años. Cuado quise contactarlos, me contestaron el correo/ mensaje dos horas después. Gracias a Dios que no fue una emergencia médica. Ya que no hay quien te pueda ayudar. Los guardias de seguridad poco empaticos. Los chicos del valet los únicos con actitud de servicio.
En general, una terrible experiencia. Departamentos modernos, mal construidos, acabados de mala calidad y defectos evidentes de la construcción.