Lo mejor de este hotel es, sin duda, su ubicación y la zona de la piscina, que resulta idílica y está integrada en un entorno desértico espectacular.
Sin embargo, las habitaciones necesitan una reforma. En nuestro caso, el aire acondicionado no funcionaba y tuvimos que pasar una noche muy calurosa, con temperaturas cercanas a los 40 °C. Informamos de la incidencia al personal, aunque la respuesta no fue todo lo resolutiva que esperábamos.
El personal es amable y, en general, intenta que la estancia sea lo más cómoda posible.
La cena fue muy satisfactoria, pero el desayuno buffet nos pareció algo escaso para la categoría y el nivel que el hotel pretende ofrecer.
En conjunto, es un hotel con mucho encanto y una ubicación privilegiada, aunque necesita mejorar algunos aspectos relacionados con el mantenimiento de las habitaciones y la calidad del desayuno.