Todo bueno! Desde la entrada al hotel que está muy bien decorado, para al que le guste lo de época. Las habitaciones muy amplias, con buenas vistas, a pasos de la zona histórica que es medieval, y un rico desayuno fresco y casero. Amabilidad en todos los que atienden, la señorita del desayuno hasta el gerente. Volvería. Gracias por todo!