Cuándo llegamos el check in fue un poco caótico (al estilo Nápoles supongo), pero terminó siendo una linda experiencia. MARÍA, una genia. Atenta, simpática, buena onda. Habitación en condiciones, wifi y un refrigerador en el pasillo que nos vino perfecto. Ubicación perfecta cerca de casi todo (Puerto, ascensor Monte Ecchia, Plaza del Plebiscito, Quartieri Español, Galeria Umberto). Literalmente a pocos pasos de todo eso. Muy conforme.