AMAMOS este hotel, un LUJO!!! Habitación superior con balcón muy disfrutable luego de jornada de playa, cama y baño de super confort, extrema limpieza y cuidado estético de todos los detalles. Personal super amable y siempre colaborativo, destacando al personal de recepción, a la chica del servicio de la habitación siempre preguntando si estaba todo de acuerdo a nuestro gusto, y en especial la sonrisa enorme e inocente con que nos recibía siempre Marislan en los desayunos y el amor con que nos preparaba unos deliciosos y frescos omelletes y tapiocas todas las mañanas. La ubicación la mejor: al comienzo de playa 3, muy cerquita de la hermosa playa 4 nuestra preferida, y el centrito exótico y colorido de la isla, el que caminamos todas las noches! Un hotel con un ambiente que preservaba siempre una preciosa intimidad, nuestro refugio dentro del clamor de la isla!!! El restaurante ubicado delante del hotel sobre la playa un PLUS, con los mejores platos a un precio super razonable en relación al resto y siempre inigualable en comodidad y amabilidad en la atención. Super recomendable todo... volveríamos sin lugar a dudas!!!