La estancia en Joey’s Hostel en Agra fue bastante decepcionante. A medianoche se fue la luz y el aire acondicionado dejó de funcionar. Después, tampoco había agua caliente. La recepción no hizo nada para solucionar la situación.
Si dejáis las maletas en las consignas, tened cuidado: no están vigiladas y los lockers no tienen candado. El baño solo tiene una cortina, y el agua se salía, llegando incluso a la habitación.
Como único punto positivo, la ubicación es muy buena, cerca de la entrada este del Taj Mahal, y las vistas desde la terraza son agradables.